jueves, 26 de julio de 2012

Sabor a ti

Me siento en  la terraza que llueve
y enciendo un cigarrillo.

Casi sin querer,
te voy dibujando entre humo y lluvia,
y tu imagen se queda y se vuelve parte de la tarde,
de este momento tan frágil y rígido a la vez,
lleno de un latir entrecortado y húmedo,
de dudas dispersas.

Poco a poco te vuelves briza que levanta el viento,
y que confiado confundo con humo y lluvia y con tu pelo,

Cierro los ojos,
y me encierro en el frío de la noche.
De esta noche tan distinta a otras de lluvia y de cigarro,
dónde ya no sé si sea insomnio o solo las ganas de verte las que no me dejan descansar.


Abro los ojos,
y el humo se dispersa y se hace cada vez mas tenue.

Son casi las doce.

El cigarrillo apagado,
La lluvia cortada.

Solo me queda el frío,
y esta briza sabor a ti.



miércoles, 25 de julio de 2012

De un globalifóbico


Me uno al coro de bastardos que reclaman una patria.
No soy hijo de mi tierra.


Somos el fruto de un encuentro furtivo,
de una orgía casi universal.


Nada es de nadie,
ni todo de todos.


La manía inflamable de poder,
y la demencia,
y la agonía,
y el hambre,
y este techo con goteras.


Todo parte de esta cajita.
De esta trampa de ratones y de gatos,
de este paraíso aparente.

Me uno a este coro que reclama:

"Madre patria; sálvanos del monstruo"


martes, 24 de julio de 2012

Ciudad desnuda


Noche desnuda,
   ciudad desnuda,
      catador de parcelas extranjeras.


Vamos así,
deslizándonos,
sobreviviendo la desdicha del presente.

Siempre ahora,
siempre hoy.
Sin tiempo ni lugar de mañana.

Mi reloj, mi hambre
Mi mapa, mi andar

Libres de abrigarnos de estrellas y papel periódico

Vamos palpando las entrañas de asfalto
y prostituyendo los sueños por sustento.


Siempre ahora,
siempre hoy.
Sin tiempo ni lugar de mañana.


Apenas se abre el telón
La ciudad despierta

y hay que volver a caminar.

lunes, 23 de julio de 2012

Memorias que no serán


En memoria de un viejo tsuru café
que jamás se echo para atrás,
por adversas que fueran las condiciones.
En memoria del "Batsuru"
No solo era motor y lámina vieja,

Era distancias recorridas,
       historias transitadas.
             Caminar errante.

Ubicuo
Carretera de memorias.
Cabina de excesos
Música
Sonrisas
Amistades
¿Me das un aventón?

Rebeldía en cuatro ruedas.

Era  lugares conquistados y a conquistar.

Hoy,
Solo un puñado de memorias que no serán.

Todo esto y de más,

En un motor y lámina vieja.

martes, 3 de julio de 2012

Punto y coma



Te deje una coma porque me pareció lo más justo para los dos.
Porque un punto es tan cortante como un puño en la garganta,
y tan vacío y distante como una mesa de Brancusi.
Pero una coma es un silencio sutil,
un momento para respirar entre palabras,
y volver a comenzar.
Es apenas el instante en olvidarte y extrañarte.
Con un punto te olvido y te olvido.

La coma es el infinito regalado.
Con ella viene implícito un pasado y un silencio,
pero también un vacío futuro,
un espacio a llenar a libertad.

Te dejo esta coma debajo tu puerta,
porque llueve y no quiero que se moje,
y para que cuando vuelvas del trabajo la veas
y encuentres en ella, no palabras,
sino caricias, y besos, y mares, y soles, y lunas de noche y día.

Para que encuentres el silencio en la música,
en el trabajo, en la vida.
Para que tengas tiempo.

Te dejo esta coma por tu sonrisa,
por tus manos,
tus piernas,
tu infinito.


Por el tiempo que me tomo en pensar en ti,
y escribirte esta carta que te dejo junto a la coma,
y que paradogicamente termina con un punto final.

martes, 19 de junio de 2012

Agua para té

Dudosos,
Bailan descalzos sobre el piso de madera del salón abandonado.

Sus miradas se interrumpen y se cruzan
como buscando descifrar una cadencia perdida en sus pupilas dilatadas,
y ese ritmo confuso entre roces retraídos y caricias discretas.

Confiados de una duda que no alberga titubeos,
se abrazan,
y dejan que el momento los envuelva y caigan presos,
de este juego de vals.

lunes, 11 de junio de 2012

Imagen de una serpiente devorando un águila en un nopal

Apenas reconozco las cenizas de mi patria;
Sus vívidos colores se mancharon con el miedo
y sus olores se perdieron en encono.

Su respeto salpicado de ignorancia,
de un afán lujurioso de poder y falto de razón.


Mi patria en fuego,
   mi casa en fuego,
     pudor en fuego,
 

Apenas reconozco las cenizas de mi patria,
Y el constante quejido de un viento adolorido no me deja descansar.

Ciudades de papel,
sumergidas en un mar de pólvora
a la espera del próximo estallido.


De mi patria,
apenas quedan las cenizas,
y sus sueños rotos,

su bandera secuestrada,
y su cansado caminar.

De mi patria,
apenas queda su gente,
y estas ganas,

Estas ganas.