y enciendo un cigarrillo.
Casi sin querer,
te voy dibujando entre humo y lluvia,
y tu imagen se queda y se vuelve parte de la tarde,
de este momento tan frágil y rígido a la vez,
lleno de un latir entrecortado y húmedo,
de dudas dispersas.
Poco a poco te vuelves briza que levanta el viento,
y que confiado confundo con humo y lluvia y con tu pelo,
Cierro los ojos,
y me encierro en el frío de la noche.
De esta noche tan distinta a otras de lluvia y de cigarro,
dónde ya no sé si sea insomnio o solo las ganas de verte las que no me dejan descansar.
Abro los ojos,
y el humo se dispersa y se hace cada vez mas tenue.
Cierro los ojos,
y me encierro en el frío de la noche.
De esta noche tan distinta a otras de lluvia y de cigarro,
dónde ya no sé si sea insomnio o solo las ganas de verte las que no me dejan descansar.
Abro los ojos,
y el humo se dispersa y se hace cada vez mas tenue.
Son casi las doce.
El cigarrillo apagado,
La lluvia cortada.
Solo me queda el frío,
y esta briza sabor a ti.
y esta briza sabor a ti.