jueves, 27 de septiembre de 2012

¿Para qué la boca?


Para qué besarnos con la boca
y murmurar apenas el recuerdo

Por qué no mejor besarnos con los codos,
y decirte linda con las manos.

Olvidarnos de la boca
para decirte todo en la mirada,
y poder hablar a labios congelados.

Para qué rozar tus labios con el filo de mis dedos,
y no acariciarte las palabras de tu espalda.

Para qué exponerlo todo ante los labios,
y quedar desnudos,
sumisos.

Cegarlo todo con un beso,
y abrazarte con la boca y con los dientes.

Interpolar tu mundo con el mío entre los labios,
y arrancarte las palabras


¿Para qué?

martes, 4 de septiembre de 2012

Poema de un cigarro


Y veo tu respiración en un lento exhalar de humo cansado,
en una bocanada cálida de aire que lentamente se dispersa y se concentra en este cuarto cada vez más pequeño y espeso, y yo cada vez más cerca.

Del tiempo no sabemos nada.
Una mera corazonada me quiere hacer pensar que el tiempo es un momento en tu infinito, 
un momento de este cuarto, de este humo. Un momento de ti.

Me da por mirarte de nuevo,
aunque cada vez es más difícil penetrar con la mirada en este ambiente ya translucido.
Por lo tanto jugamos con nuestras sombras, jugamos a tocarlas y amarrarlas, jugamos a escondernos en ellas.

Apenas podemos respirar,
somos las sombras de este cuarto,
somos dueños de este humo que nos con consume y nos envuelve.

Y de nuevo intento mirarte y acariciarte la voz. 
cuando de repente ya no hay cuarto, ni sombras, ni humo, 

estamos solos, tú y yo,
y esta tarde de fina briza de septiembre.






lunes, 3 de septiembre de 2012

Rompeolas

Naufragar de esta corriente,
de este mar que no abandono.
Dejarlo todo y naufragar.

De tu mar de terciopelo y sus cálidas mareas,
naufragar.
Como lastre al agua.

Dejarse ahogar en tu tormenta
y romper las olas de la última estampida.

Perderme poco a poco en tu horizonte,
dónde lejos, 
allá lejos
sea un naufragio silencioso,

capitán ahogándose sin su navío.