martes, 21 de agosto de 2012

Ayer

Desperté quemado en el último año del calendario.
Fragilidad a venas abiertas.
Me resguardé debajo de mil soles,
y enfrenté cadena perpetua por el pecado original.

Hombre libre de cadenas, tan esclavo de su propia libertad.
Acechado,
lobo de si mismo.

Desperté en el último silencio,
en el último suspiro.
Avalanchas torrenciales cargadas de las últimas palabras,
y yo apenas despertando.

Mis ojos vendidos y vendados,
censurados de sentir.
De mirar.

Perdimos nuestros sueños,
nos volvimos pretensión de vida.
Una inercia manipulada.

Hoy ya tan lejos de ayer,
canto como loco,
y camino como loco.
y hablo solo como loco.

Y muy dentro de mi poca lucidez,
aún me doy un tiempo para sonreír.





domingo, 12 de agosto de 2012

Déjame a la suerte


Apenas descifro tu conversación sinuosa,
me pierdo entre un desfile de sombras.
Entre la forma de ti .

Abrígame.
Déjame romperlo todo.
Déjame tocarte el fuego y arder mis manos.

Arráncame esta fiebre.
Déjame ahogarme de ti.
Llévame lejos dónde la aurora no te toque.

Choca tus manos con las mías.
Déjalas que sangren,
sin curarlas alíviame.

Desaparece.
Déjame buscarte hasta perderme donde estemos juntos,
y olvídame.
Lleva mis cenizas contigo.

Vamos al final donde nadie tiene tacto.
Donde nadie vuelve.

Rómpeme el silencio con tu boca,
no me dejes respirar porque me muero.

Sofocame en tus brazos y en tus piernas,
que solo respire de ti.
Vísteme de espinas de tus rosas,
y abrázame contigo.

Acaríciame los ojos mientras huyes.
Solo déjame mirarte una vez más,
y déjame a la suerte

a la nada.

viernes, 10 de agosto de 2012

Nana


Ser vacío de nadie.
mediador de indiferencias 
                 y sobriedades,

apenas un murmullo quejumbroso.

Ser vacío de nadie 
estandarte de otros,

al pié de guerra en el santuario ecléctico.

Ser la nada que conjuga el todo,
el lobo casado y cazado sin salida aparente.

De ti,
ser nada.

Un espacio desfigurado, nada más.

Ser apenas un instante.
Este instante que a durado desde siempre y para siempre,

El silencio de las bocas,
la pasión efímera.


Voy a convertirme en el grito estridente de las masas,
y cantar al unísono,
nuestra libertad.


De un extraño a un desconocido


Sin conocernos 
dejaremos en nosotros
una falsa sobriedad y un silencio tan precario,
que difícilmente sabremos contener

Dejaremos en nosotros
un vacío risueño y temeroso de volver a vernos,
y unos roces de locura pertinaz si no sabemos.

Estaremos a la espera de ese día tan lleno de ti y de nosotros,
a la espera de esta coyuntura que convierta las ganas en días de verte,
en chocolate caliente de un día lluviosos de agosto y de tantos más.
Sin conocernos hoy, 
pasamos uno del otro,
nos vemos,
nos dejamos pasar.


Alertas,
siempre alertas,


salvavidas de la peor tormenta.