jueves, 17 de enero de 2013

Memorias del coronel



Llevaba consigo las historias de batalla vencidas, colgadas en forma de una pequeña medalla de honor.
Habían pasado una década desde el último grito de combate que el coronel dio en el fuerte de Santa Sofía.

Desde joven se esmeró por resguardar su tierra, y la defendió con el fervor que se defiende la vida misa.
Nunca cuestionó a su patria ni a sus enemigos.

Hoy cansado, lo único que encuentra sus viejos días de gloria, está en esta pequeña medalla dorada.
Jamás pensó como tantas trincheras, tantos campos, y tantos caminos, podía caber dentro de de un pedazo de metal fundido.

Tenía consigo no más de tres balas y el peso de conciencia de una vida.
Contuvo el aliento y se preparó para dar su última orden.

Al dar las diez, dejó caer la medalla y disparó donde más le dolía.

En la memoria.

domingo, 6 de enero de 2013

Galante de piel de mármol


Entra fugaz al zaguán sombrío,
estela de luz fragmentada por el agua.

vivaz,
serena,

Se disipan las voces al silencio,
miradas como bisturí atraviesan la sala
y la recorren de pies a cabeza,
como queriendo quedarse un pedacito de su tiempo.

Haciendo caso omiso,
ella camina despacio.
Se pasea por el pasillo y por la mirada ingenua de los ahí presentes.
De los que miran y suspiran,
y se preguntan ¿quién es esta mujer de pelo negro y mirada tajante?
¿Quién es?

No saben quién es,
y sin embargo es ya tan de ellos y tan de todos,
que no apartan la mirada.

No quieren perderse un segundo de esta suntuosa inquietud,
de esta incertidumbre que los ata de marionetas a las cuerdas de la extraña de ojos callados.

martes, 18 de diciembre de 2012

No se doctor, tengo miedo


Quisiera compartir esta demencia con usted doctor.
Como sabrá, he venido ya por tantos años siempre que despierto con alguna gripe o un profano dolor de cabeza -de esos que no vacilan al joderte la mañana-  y usted siempre me ha dado las mismas pastillas en la misma cantidad y como un acto de Dios, el dolor se desvanecía a las dos-tres horas.
Bueno, creo que esta vez se trata de algo más grave, ya que este malestar viene fastidiandome desde hace ya varias semanas. Además sabrá usted que vivo solo, y a mi edad es difícil encontrar a alguien que espere compartir tiempo con un viejo.
No sé que sea doctor, yo intento llamarlo demencia. Aunque sé que no, me gusta imaginar que es mi edad y una razón biológica lo que me hace padecer de estos síntomas que no le dan espacio al sueño. Cada día duermo menos y de día me cuesta prestar atención a lo que hago, con lo que he dejado de escribir y leer, y últimamente a falta de hambre me he pasado las comidas, y a falta de fe, mis oraciones.
No, no me he automedicado. Como ya le dije, al primer síntoma de malestar acudía a usted, además no sabría que tomar por no saber de qué padezco. Aunque tengo mis sospechas doctor, tengo miedo de enfrentarlas. He escuchado hablar de varias historias de personas con los mismos síntomas, y de como poco a poco estos se vuelven más fuertes y más frecuentes hasta que terminan por consumir a la persona.
¿De qué sospecho? Ya sabe doctor, una que otra mariposa en el estomago, que a final de cuentas podía ser cualquier cosa; la cena de anteanoche o un simple mareo. Pero que tarde o temprano uno no tarda en vomitar y darse cuenta de que se ha enamorado.
La verdad doctor, yo era de los que no creen en el amor, jamás lo fui. Pero después de ver los síntomas tan a flor de piel, no tuve más remedio que acudir a usted. He escuchado que mi problema se puede tratar con una detección temprana.
Pero no sé doctor, tengo miedo.
No vaya a ser que sea muy tarde y me vaya yo a morir de amor.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

jueves, 27 de septiembre de 2012

¿Para qué la boca?


Para qué besarnos con la boca
y murmurar apenas el recuerdo

Por qué no mejor besarnos con los codos,
y decirte linda con las manos.

Olvidarnos de la boca
para decirte todo en la mirada,
y poder hablar a labios congelados.

Para qué rozar tus labios con el filo de mis dedos,
y no acariciarte las palabras de tu espalda.

Para qué exponerlo todo ante los labios,
y quedar desnudos,
sumisos.

Cegarlo todo con un beso,
y abrazarte con la boca y con los dientes.

Interpolar tu mundo con el mío entre los labios,
y arrancarte las palabras


¿Para qué?

martes, 4 de septiembre de 2012

Poema de un cigarro


Y veo tu respiración en un lento exhalar de humo cansado,
en una bocanada cálida de aire que lentamente se dispersa y se concentra en este cuarto cada vez más pequeño y espeso, y yo cada vez más cerca.

Del tiempo no sabemos nada.
Una mera corazonada me quiere hacer pensar que el tiempo es un momento en tu infinito, 
un momento de este cuarto, de este humo. Un momento de ti.

Me da por mirarte de nuevo,
aunque cada vez es más difícil penetrar con la mirada en este ambiente ya translucido.
Por lo tanto jugamos con nuestras sombras, jugamos a tocarlas y amarrarlas, jugamos a escondernos en ellas.

Apenas podemos respirar,
somos las sombras de este cuarto,
somos dueños de este humo que nos con consume y nos envuelve.

Y de nuevo intento mirarte y acariciarte la voz. 
cuando de repente ya no hay cuarto, ni sombras, ni humo, 

estamos solos, tú y yo,
y esta tarde de fina briza de septiembre.






lunes, 3 de septiembre de 2012

Rompeolas

Naufragar de esta corriente,
de este mar que no abandono.
Dejarlo todo y naufragar.

De tu mar de terciopelo y sus cálidas mareas,
naufragar.
Como lastre al agua.

Dejarse ahogar en tu tormenta
y romper las olas de la última estampida.

Perderme poco a poco en tu horizonte,
dónde lejos, 
allá lejos
sea un naufragio silencioso,

capitán ahogándose sin su navío.

martes, 21 de agosto de 2012

Ayer

Desperté quemado en el último año del calendario.
Fragilidad a venas abiertas.
Me resguardé debajo de mil soles,
y enfrenté cadena perpetua por el pecado original.

Hombre libre de cadenas, tan esclavo de su propia libertad.
Acechado,
lobo de si mismo.

Desperté en el último silencio,
en el último suspiro.
Avalanchas torrenciales cargadas de las últimas palabras,
y yo apenas despertando.

Mis ojos vendidos y vendados,
censurados de sentir.
De mirar.

Perdimos nuestros sueños,
nos volvimos pretensión de vida.
Una inercia manipulada.

Hoy ya tan lejos de ayer,
canto como loco,
y camino como loco.
y hablo solo como loco.

Y muy dentro de mi poca lucidez,
aún me doy un tiempo para sonreír.





domingo, 12 de agosto de 2012

Déjame a la suerte


Apenas descifro tu conversación sinuosa,
me pierdo entre un desfile de sombras.
Entre la forma de ti .

Abrígame.
Déjame romperlo todo.
Déjame tocarte el fuego y arder mis manos.

Arráncame esta fiebre.
Déjame ahogarme de ti.
Llévame lejos dónde la aurora no te toque.

Choca tus manos con las mías.
Déjalas que sangren,
sin curarlas alíviame.

Desaparece.
Déjame buscarte hasta perderme donde estemos juntos,
y olvídame.
Lleva mis cenizas contigo.

Vamos al final donde nadie tiene tacto.
Donde nadie vuelve.

Rómpeme el silencio con tu boca,
no me dejes respirar porque me muero.

Sofocame en tus brazos y en tus piernas,
que solo respire de ti.
Vísteme de espinas de tus rosas,
y abrázame contigo.

Acaríciame los ojos mientras huyes.
Solo déjame mirarte una vez más,
y déjame a la suerte

a la nada.

viernes, 10 de agosto de 2012

Nana


Ser vacío de nadie.
mediador de indiferencias 
                 y sobriedades,

apenas un murmullo quejumbroso.

Ser vacío de nadie 
estandarte de otros,

al pié de guerra en el santuario ecléctico.

Ser la nada que conjuga el todo,
el lobo casado y cazado sin salida aparente.

De ti,
ser nada.

Un espacio desfigurado, nada más.

Ser apenas un instante.
Este instante que a durado desde siempre y para siempre,

El silencio de las bocas,
la pasión efímera.


Voy a convertirme en el grito estridente de las masas,
y cantar al unísono,
nuestra libertad.


De un extraño a un desconocido


Sin conocernos 
dejaremos en nosotros
una falsa sobriedad y un silencio tan precario,
que difícilmente sabremos contener

Dejaremos en nosotros
un vacío risueño y temeroso de volver a vernos,
y unos roces de locura pertinaz si no sabemos.

Estaremos a la espera de ese día tan lleno de ti y de nosotros,
a la espera de esta coyuntura que convierta las ganas en días de verte,
en chocolate caliente de un día lluviosos de agosto y de tantos más.
Sin conocernos hoy, 
pasamos uno del otro,
nos vemos,
nos dejamos pasar.


Alertas,
siempre alertas,


salvavidas de la peor tormenta.



jueves, 26 de julio de 2012

Sabor a ti

Me siento en  la terraza que llueve
y enciendo un cigarrillo.

Casi sin querer,
te voy dibujando entre humo y lluvia,
y tu imagen se queda y se vuelve parte de la tarde,
de este momento tan frágil y rígido a la vez,
lleno de un latir entrecortado y húmedo,
de dudas dispersas.

Poco a poco te vuelves briza que levanta el viento,
y que confiado confundo con humo y lluvia y con tu pelo,

Cierro los ojos,
y me encierro en el frío de la noche.
De esta noche tan distinta a otras de lluvia y de cigarro,
dónde ya no sé si sea insomnio o solo las ganas de verte las que no me dejan descansar.


Abro los ojos,
y el humo se dispersa y se hace cada vez mas tenue.

Son casi las doce.

El cigarrillo apagado,
La lluvia cortada.

Solo me queda el frío,
y esta briza sabor a ti.



miércoles, 25 de julio de 2012

De un globalifóbico


Me uno al coro de bastardos que reclaman una patria.
No soy hijo de mi tierra.


Somos el fruto de un encuentro furtivo,
de una orgía casi universal.


Nada es de nadie,
ni todo de todos.


La manía inflamable de poder,
y la demencia,
y la agonía,
y el hambre,
y este techo con goteras.


Todo parte de esta cajita.
De esta trampa de ratones y de gatos,
de este paraíso aparente.

Me uno a este coro que reclama:

"Madre patria; sálvanos del monstruo"


martes, 24 de julio de 2012

Ciudad desnuda


Noche desnuda,
   ciudad desnuda,
      catador de parcelas extranjeras.


Vamos así,
deslizándonos,
sobreviviendo la desdicha del presente.

Siempre ahora,
siempre hoy.
Sin tiempo ni lugar de mañana.

Mi reloj, mi hambre
Mi mapa, mi andar

Libres de abrigarnos de estrellas y papel periódico

Vamos palpando las entrañas de asfalto
y prostituyendo los sueños por sustento.


Siempre ahora,
siempre hoy.
Sin tiempo ni lugar de mañana.


Apenas se abre el telón
La ciudad despierta

y hay que volver a caminar.

lunes, 23 de julio de 2012

Memorias que no serán


En memoria de un viejo tsuru café
que jamás se echo para atrás,
por adversas que fueran las condiciones.
En memoria del "Batsuru"
No solo era motor y lámina vieja,

Era distancias recorridas,
       historias transitadas.
             Caminar errante.

Ubicuo
Carretera de memorias.
Cabina de excesos
Música
Sonrisas
Amistades
¿Me das un aventón?

Rebeldía en cuatro ruedas.

Era  lugares conquistados y a conquistar.

Hoy,
Solo un puñado de memorias que no serán.

Todo esto y de más,

En un motor y lámina vieja.

martes, 3 de julio de 2012

Punto y coma



Te deje una coma porque me pareció lo más justo para los dos.
Porque un punto es tan cortante como un puño en la garganta,
y tan vacío y distante como una mesa de Brancusi.
Pero una coma es un silencio sutil,
un momento para respirar entre palabras,
y volver a comenzar.
Es apenas el instante en olvidarte y extrañarte.
Con un punto te olvido y te olvido.

La coma es el infinito regalado.
Con ella viene implícito un pasado y un silencio,
pero también un vacío futuro,
un espacio a llenar a libertad.

Te dejo esta coma debajo tu puerta,
porque llueve y no quiero que se moje,
y para que cuando vuelvas del trabajo la veas
y encuentres en ella, no palabras,
sino caricias, y besos, y mares, y soles, y lunas de noche y día.

Para que encuentres el silencio en la música,
en el trabajo, en la vida.
Para que tengas tiempo.

Te dejo esta coma por tu sonrisa,
por tus manos,
tus piernas,
tu infinito.


Por el tiempo que me tomo en pensar en ti,
y escribirte esta carta que te dejo junto a la coma,
y que paradogicamente termina con un punto final.

martes, 19 de junio de 2012

Agua para té

Dudosos,
Bailan descalzos sobre el piso de madera del salón abandonado.

Sus miradas se interrumpen y se cruzan
como buscando descifrar una cadencia perdida en sus pupilas dilatadas,
y ese ritmo confuso entre roces retraídos y caricias discretas.

Confiados de una duda que no alberga titubeos,
se abrazan,
y dejan que el momento los envuelva y caigan presos,
de este juego de vals.

lunes, 11 de junio de 2012

Imagen de una serpiente devorando un águila en un nopal

Apenas reconozco las cenizas de mi patria;
Sus vívidos colores se mancharon con el miedo
y sus olores se perdieron en encono.

Su respeto salpicado de ignorancia,
de un afán lujurioso de poder y falto de razón.


Mi patria en fuego,
   mi casa en fuego,
     pudor en fuego,
 

Apenas reconozco las cenizas de mi patria,
Y el constante quejido de un viento adolorido no me deja descansar.

Ciudades de papel,
sumergidas en un mar de pólvora
a la espera del próximo estallido.


De mi patria,
apenas quedan las cenizas,
y sus sueños rotos,

su bandera secuestrada,
y su cansado caminar.

De mi patria,
apenas queda su gente,
y estas ganas,

Estas ganas.








martes, 15 de mayo de 2012

Dieciséis

Encontré en mi más preciado olvido,
las palabras desatentas y olvidadas
que juraban no olvidar.

El recuerdo extraviado.
La sensatez perdida.

y el deseo trémulo de volverte a ver.

sábado, 7 de abril de 2012

Insomnio Diurno


Tibios,
Con ese suave ahogo al respirar de un aire casi impenetrable,
Juegan sumisos del momento
y se pierden en la perfecta coyuntura.

Se miran,
Fieles de un temor que no alarma,
Ignorando de cualquier detalle
que convoque a perderse de este instante.

Sin hacer uso de palabras se toman,
y juran no olvidarse ni extraviar este momento tan suyo,
que hasta el viento que recorre la habitación 
se siente ajeno.

Al final,
Todo termina en un solaz de miradas
y en un recuerdo que supone no olvidar.