martes, 4 de septiembre de 2012

Poema de un cigarro


Y veo tu respiración en un lento exhalar de humo cansado,
en una bocanada cálida de aire que lentamente se dispersa y se concentra en este cuarto cada vez más pequeño y espeso, y yo cada vez más cerca.

Del tiempo no sabemos nada.
Una mera corazonada me quiere hacer pensar que el tiempo es un momento en tu infinito, 
un momento de este cuarto, de este humo. Un momento de ti.

Me da por mirarte de nuevo,
aunque cada vez es más difícil penetrar con la mirada en este ambiente ya translucido.
Por lo tanto jugamos con nuestras sombras, jugamos a tocarlas y amarrarlas, jugamos a escondernos en ellas.

Apenas podemos respirar,
somos las sombras de este cuarto,
somos dueños de este humo que nos con consume y nos envuelve.

Y de nuevo intento mirarte y acariciarte la voz. 
cuando de repente ya no hay cuarto, ni sombras, ni humo, 

estamos solos, tú y yo,
y esta tarde de fina briza de septiembre.






lunes, 3 de septiembre de 2012

Rompeolas

Naufragar de esta corriente,
de este mar que no abandono.
Dejarlo todo y naufragar.

De tu mar de terciopelo y sus cálidas mareas,
naufragar.
Como lastre al agua.

Dejarse ahogar en tu tormenta
y romper las olas de la última estampida.

Perderme poco a poco en tu horizonte,
dónde lejos, 
allá lejos
sea un naufragio silencioso,

capitán ahogándose sin su navío.

martes, 21 de agosto de 2012

Ayer

Desperté quemado en el último año del calendario.
Fragilidad a venas abiertas.
Me resguardé debajo de mil soles,
y enfrenté cadena perpetua por el pecado original.

Hombre libre de cadenas, tan esclavo de su propia libertad.
Acechado,
lobo de si mismo.

Desperté en el último silencio,
en el último suspiro.
Avalanchas torrenciales cargadas de las últimas palabras,
y yo apenas despertando.

Mis ojos vendidos y vendados,
censurados de sentir.
De mirar.

Perdimos nuestros sueños,
nos volvimos pretensión de vida.
Una inercia manipulada.

Hoy ya tan lejos de ayer,
canto como loco,
y camino como loco.
y hablo solo como loco.

Y muy dentro de mi poca lucidez,
aún me doy un tiempo para sonreír.





domingo, 12 de agosto de 2012

Déjame a la suerte


Apenas descifro tu conversación sinuosa,
me pierdo entre un desfile de sombras.
Entre la forma de ti .

Abrígame.
Déjame romperlo todo.
Déjame tocarte el fuego y arder mis manos.

Arráncame esta fiebre.
Déjame ahogarme de ti.
Llévame lejos dónde la aurora no te toque.

Choca tus manos con las mías.
Déjalas que sangren,
sin curarlas alíviame.

Desaparece.
Déjame buscarte hasta perderme donde estemos juntos,
y olvídame.
Lleva mis cenizas contigo.

Vamos al final donde nadie tiene tacto.
Donde nadie vuelve.

Rómpeme el silencio con tu boca,
no me dejes respirar porque me muero.

Sofocame en tus brazos y en tus piernas,
que solo respire de ti.
Vísteme de espinas de tus rosas,
y abrázame contigo.

Acaríciame los ojos mientras huyes.
Solo déjame mirarte una vez más,
y déjame a la suerte

a la nada.

viernes, 10 de agosto de 2012

Nana


Ser vacío de nadie.
mediador de indiferencias 
                 y sobriedades,

apenas un murmullo quejumbroso.

Ser vacío de nadie 
estandarte de otros,

al pié de guerra en el santuario ecléctico.

Ser la nada que conjuga el todo,
el lobo casado y cazado sin salida aparente.

De ti,
ser nada.

Un espacio desfigurado, nada más.

Ser apenas un instante.
Este instante que a durado desde siempre y para siempre,

El silencio de las bocas,
la pasión efímera.


Voy a convertirme en el grito estridente de las masas,
y cantar al unísono,
nuestra libertad.


De un extraño a un desconocido


Sin conocernos 
dejaremos en nosotros
una falsa sobriedad y un silencio tan precario,
que difícilmente sabremos contener

Dejaremos en nosotros
un vacío risueño y temeroso de volver a vernos,
y unos roces de locura pertinaz si no sabemos.

Estaremos a la espera de ese día tan lleno de ti y de nosotros,
a la espera de esta coyuntura que convierta las ganas en días de verte,
en chocolate caliente de un día lluviosos de agosto y de tantos más.
Sin conocernos hoy, 
pasamos uno del otro,
nos vemos,
nos dejamos pasar.


Alertas,
siempre alertas,


salvavidas de la peor tormenta.



jueves, 26 de julio de 2012

Sabor a ti

Me siento en  la terraza que llueve
y enciendo un cigarrillo.

Casi sin querer,
te voy dibujando entre humo y lluvia,
y tu imagen se queda y se vuelve parte de la tarde,
de este momento tan frágil y rígido a la vez,
lleno de un latir entrecortado y húmedo,
de dudas dispersas.

Poco a poco te vuelves briza que levanta el viento,
y que confiado confundo con humo y lluvia y con tu pelo,

Cierro los ojos,
y me encierro en el frío de la noche.
De esta noche tan distinta a otras de lluvia y de cigarro,
dónde ya no sé si sea insomnio o solo las ganas de verte las que no me dejan descansar.


Abro los ojos,
y el humo se dispersa y se hace cada vez mas tenue.

Son casi las doce.

El cigarrillo apagado,
La lluvia cortada.

Solo me queda el frío,
y esta briza sabor a ti.